diumenge, 29 de juny del 2008
dimarts, 24 de juny del 2008
La infanta va a los toros
¡Deprisa que no llegamos! ¡Quiero la mantilla blanca!- Que run-run por los salones Del palacio de Quintana, Mayo y tarde de domingo En el piano una sonata, Se le deshacen los dedos Gordezuelos a la Infanta -Maestro Saco del Valle, Tanto Bethoveen, me carga Os lo digo sin rodeos, Chopin si me llega al alma, Mientras me visto Tocad este nocturno ¡Caramba! ¡Son las Cuatro menos cuarto! ¡No llegamos a la plaza!- Las damas transmiten órdenes, El coche a las cuatro, Pasan las doncellas, Con el traje de su alteza Lila y grana con encajes de Bruselas, Apretando cuello y mangas, Y rematando la orilla manola De la gran falda, Mientras la visten, No cesa de hablar la señora Infanta, -Dame el abanico verde De Mercedes mi cuñada, El que ella llevo a los toros Cuando era reina de España, No, no quiero ese collar Ni esos pendientes, no, no, ¡nada! Unos claveles prendidos en el pelo ¡Y a la plaza! ¡Vamos! ¡Deprisa! ¡Ligeras! Que las cuadrillas no aguardan Ah! Recuerda que Romanones Viene a merendar mañana- -¡Armas! ¡Armas a su alteza!- Grita el teniente de guardia Flecha de seda y charol Sale el landó de la Infanta, Y a ritmo de pasodoble Van la yeguas salazanas, Llevando a Doña Isabel de Borbón Casi en volandas, -Princesa, Bailén, Mayor, Alcalá. Dame el programa, ¡Ajá! ¡Hoy torea mi torero! -¿Cuál es tu torero Juana? -El mío es "El Gallo" Alteza. -¡Uy! ¡"El Gallo"! ¡Quien lo pensara! Torero gracioso pero. No te arriendo la ganancia, Yo de Vicente Pastor Uy Qué raro. Antonio Maura Adiós, adiós, ¡Cuánta gente! La reina se queda en casa Pretextando una Jaqueca, Los toros la asustan ¡Vaya! Ya estamos, ¿Y mi abanico? Junto al coche de la Infanta La gente se arremolina Buenas tardes, muchas gracias Que tal Arbos, ¿a los toros? No faltaré esta semana Quiero asistir al estreno Que anuncian de ese tal. ¿Falla? Que hay Benlliure, hola Tamames Con Dios Duque de Veragua Ya, ya se que los toros que hoy se lidian Son de tu casa Abren paso como pueden Los de la guardia montada ¡Quitasoles!, ¡abanicos!, ¡almohadillas!, ¡naranjadas! Que hay empresario ¿contento?, Vengo yo sola, mas ancha Si si que me brinden toros, No, no, al contrario, me agrada Ya traía en previsión tres pitilleras de plata, La infanta llega a su palco y al entrar Toda la plaza puesta en pie se arremolina Batiendo alegre las palmas, Mientras la marcha de infantes Resuena en las altas gradas, Y el sol pone al rojo vivo Las barreras encarnadas En la andanada de sol con popular algazara Lo morenos se alborotan y gritan ¡Viva la Chata! Y en los tendidos de sombra, Las cabezas inclinadas Se rinden por un segundo Ante su augusta mirada, Cuando se sienta Isabel Resuena el clarín de plata, Entre el clamor, Las cuadrillas cruzan la arena morada, Pastor, Machaco y el Gallo, Un trío de rompe y rasga, La Almudena, la Mezquita Y un poquito de Giralda, La corrida se desliza bien y mal, Una de tantas, Doña Isabel de Borbón Tras de la regia baranda, bulle, ríe, palmotea Y hasta jalea (en voz baja) Y rompiendo el protocolo Más de un "¡Ole!" se le escapa, Con el acento chispero Que suspira en su garganta Cuando Rafael el Gallo, Tras su clásica espantada Se adorna por bulerías Con la larga afarolada, La infanta, luego al salir, La tarde ya de oro y malva, Desde Alcalá por Cibeles Remonta la Castellana, Dan una vuelta y por Génova Suben después hacia casa, En glorieta de Bilbao al pasar Piden horchata de un puesto En que se le antoja beber, No pueden pagarla No llevan ni un perro chico, Apuros de la azafata, La Infanta y el horchatero Ríen de muy buena gana, -Ya te pagare otro día. -¿Pagarme? ¡Esta convidada! Yo estoy pagado con solo Verla a usted en mi casa Y con poner un letrero "Proveedor de la Infanta" Palmoteos, sombrerazos, El coche sigue su marcha, -¡Fijaos! ¡La Infanta Isabel! -¡Mirad! ¡Mirad! ¡Si es la Chata! Cuando llegan a palacio La tarde ya declinada Un organillo en la esquina Con ritmo alegre desgrana Notas del cabo primero Mientras presentan sus armas Al paso de la señora, Los soldados de su guardia -Vamos que hay cena en palacio Y en el real la Traviata Como siempre Llegaremos al acto segundo Ah! Llama, pregúntale por teléfono A la empresa de la plaza Para el domingo que viene ¿Qué corrida nos prepara? Yo quizás no pueda ir Con esto de ser infanta Demonios del protocolo No me negaras mi dama Que este Vicente Pastor Es el que manda en España (Se entiende, después del rey eh?) ¿Cómo dices? Si claro, La noche es noche de alhajas Quiero el collar de chatones Y ese broche de esmeralda Quiero empatar a esa tonta Embajadora de Francia En fin, vamos a palacio Ay! Con lo bien que se esta en casa O como mi hermano hacia Cenando por esas tascas De tapadillo, ay! era un hombre Que aun siendo rey Se saltaba las cosas a la torera Ay! Madre y señora, Quien volver a nacer lograra Para ser solo mujer En vez de nacer Infanta. Unos segundos después Con sus sobrinos estaba Las dos reinas impacientes Se acercan para besarla Sicoleo con los nobles Sonrisa la diplomacia Taconazos del saludo Golpes de las alabardas -¡Paso a su alteza real La Infanta Isabel de España! Fuera, en la plaza de oriente Las violetas pregonaban Y ¡Heraldo con la corrida! ¡Del santo! ¡Fresquiiiiita el agua! Y un chavea, un raterillo, Con la colilla apagada Calle Arrieta hacia arriba Decía "¡He visto a la Chata!" Rafael Duyos
dijous, 12 de juny del 2008
Jofudà

El meu naixement fa de mal parlar, així com tots els fets prodigiosos que, segons algunes veus, el van acompanyar. Jo mateix, per descomptat, sóc incapaç de recordar el que es va esdevenir. Les cròniques escrites d’aquell any glossen només les gestes dels grans monarques, com és natural: el deslliurament d’un trist vassall, per interessant que fos, no hi mereix ni una paraula. Tot el que puc contar ho sé per boca dels meus pares i de les murmuracions populars. I si bé de les memòries familiars me’n puc refiar,, tant com ens podem guiar pels records de qualsevol mortal honest, no puc fer confiança, ni de bon tros, a les llegendes del veïnat.
Sí que puc dir amb certesa, perquè és cosa coneguda de tothom, que néixer jueu a Ciutat de Mallorca, l’any cristià de mil tres-cents i seixanta, no era cap privilegi. Els aires enrarits del moment no acompanyaven. La protecció dels reis i dels nobles cap als jueus començava a desfer-se davant les prèdiques d’alguns frares i la beneiteria del poble gentil, sobretot de la gent menuda. Era cert que el nostre rei havia promès seguretat als calls del regne. Però uns quants anys abans de néixer jo, havia arribat la fam, que s’havia endut moltes vides, i després la gran pesta. A terra ferma, els pobles s’havien quedat sense la meitat dels seus pobladors. Els cossos eren llançats als rius i jeien pels camins. Els carros, plens a vessar de morts, anaven dia i nit cap a les fosses comunes.
La gent del Call, per alguna raó, s’havia convertit en culpable de tanta penúria. Fins aquella època, els meus avantpassats havien suportat burles i menyspreu. Però a partir de la mort negra, van començar a ser maltractats i perseguits sense mesura. Els rabins, es rumorejava, havien emmetzinat els pous per contaminar els gentils. Ajudats pels leprosos, deien, s’havien ocupat de recollir el polsim dels bubons, i empastifar els murs i les portes dels cristians. Els fills d’Israel, culpats de la mort de Jesucrist, eren acusats de servir Satanàs, i de cometre crims rituals com ara crucificar nadons. Els pagesos, furiosos, asseguraven que els jueus amagaven una llarga cua, suaven sang i desprenien la fetor dels alls amb què havien fregat el cadàver de Jesús.
Alfred Bosch L’atles furtiu. Barcelona: Columna, 1998.
diumenge, 1 de juny del 2008
David Thomas Broughton @ End Of The Road
Ahir el vam veure al Primavera Sound, indescriptible. Us el recomano (en directe, clar)
Jesús Calleja i el Desafio extremo
Us engresco a viure les aventures d'aquest gran home. Ja estem esperant la segona temporada...
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